por una estética del placer…. Pablo Adarme, mayo de 2012


El punto de partida para el desarrollo del proyecto de tésis en la maestría, surge desde la pregunta: ¿cómo habitar la vida de mejor manera?
Me interesa ésta pregunta en un sentido de translación, de endoso y cómo puede seguir siendo endosada. Me interesa abordar las posibles alternativas y los caminos que han sido esbozados como respuestas a dicha pregunta desde las prácticas BDSM[1] (bondage, dominación, sumisión, sadismo y masoquismo).


Foucault abordó la idea del placer como una forma de habitar la vida, reconociendo algunos de esos posibles caminos en las prácticas S/M, caminos y posibilidades que surgen desde lo experimental, de otras relaciones y experiencias con el cuerpo:

No pienso que ese movimiento de prácticas sexuales haya tenido nada que ver con la puesta al día o el descubrimiento de tendencias sadomasoquistas profundamente soterradas en nuestro inconsciente. Pienso que el S/M es mucho más que eso, es la creación real de nuevas posibilidades de placer, que no se habián imaginado con anterioridad. La idea de que le S/M esta ligado a una violencia profunda y que su práctica es un medio de liberar esa violencia, de dar libre curso a la agresión, es una idea estúpida. Bien sabemos que lo que esa gente hace no es agresivo y que inventan nuevas posibilidades de placer utilizando ciertas partes inusuales de su cuerpo –erotizando ese cuerpo-. Pienso que ahí encontramos una especie de creación, de empresa creadora, una de cuyas principales características es lo que llamo la desexualización del placer. La idea de que el placer físico siempre proviene del placer sexual y que el placer sexual es la base de todos los placeres posibles, considero que es verdaderamente falsa. Lo que las prácticas S/M nos muestran es que podemos producir placer a partir de objetos muy extraños, utilizando ciertas partes inusitadas de nuestro cuerpo en situaciones muy inhabituales.[2]


El proyecto se plantea como una experiencia relacional[3], donde las posibles formas de placer, que procuran las prácticas BDSM podrán seguir proponiendonos diferentes y posibles maneras de imaginarnos y relacionarnos con otras personas.

Vivimos en un mundo relacional empobrecido de manera considerable por las instituciones. La sociedad y las instituciones que constituyen su osamenta han limitado la posibilidad de las relaciones, porque un rico mundo relacional sería muy difícil de manejar (….) En efecto vivimos en un mundo legal, social e institucional donde las únicas relaciones posibles son extremadamente excasas, esquemáticas y pobres. Existe, por supuesto, la relación de matrimonio y las relaciones de familia, ¡pero cuántas otras relaciones deberían existir![4]

Foucault


[1]La Comunidad Internacional de BDSM las define como un conjunto de prácticas alternas de placer corporal y mental, que proponen una experimentación más allá del placer genital y sostiene que dichas prácticas se basan en la confianza y todas las rutinas son acordadas o consensuadas entre los practicantes.
[2]Michel Foucaul, una entrevista: sexo, poder y política de la identidad”, art.cit.,p.424 - 425
[3]Louis Althusser denota esta idea como: “materialismo del encuentro” o materialismo aleatorio. Este materialismo toma como punto de partida la contingencia del mundo que no tiene ni origen, ni sentido que le precede, ni razón que le asigne un objetivo.
[4]“De l’ amitie comme mode de vie”, DE, t. 4, p. 165